Actuar como el punto de enlace entre el equipo interno y el despacho contable externo, asegurando la correcta ejecución de las actividades contables y administrativas.
Supervisar y controlar los procesos de facturación, asegurando que se cumplan los procedimientos fiscales y que las facturas sean emitidas a tiempo y con la información correcta.
Desarrollar y mantener estructuras de pagos claras y organizadas para proveedores, viáticos y otros gastos.
Apoyar en diversas tareas administrativas relacionadas con la operación diaria de la empresa, contribuyendo a la organización y eficiencia general.